miércoles, 9 de febrero de 2011

"Si me echas de menos... Ven a verme"


En la revista Harper's Bazaar de este mes, hay un articulo que escribe Ashton Kutcher que habla de algo que yo llevo tiempo preguntándome...

¿Hemos matado el romanticismo?
¿El actual boom tecnológico habrá dado fin a la magia del antiguo cortejo?

Hay una frase en concreto, extraída de la una nueva película Sin Compromiso, que me encanta: "Si me echas de menos, no me mandes mensajes ni emails, ni siquiera escribas en mi muro de facebook. Si realmente me echas de menos, ven a verme".

Las redes sociales funcionan muy bien para x cosas, no puedo negarlo, pero dónde quedan esas llamadas telefónicas de horas de espera, una carta manuscrita, una sorpresa en el portal...

Como bien dice el autor, ahora si se intercambia un teléfono (o el pin de la bb) no es para llamar, sino para mandar un mensaje, ya que reduce el riesgo de fracasar demasiado pronto y evita incómodos silencios. Además te permite pensar quién quieres ser y cómo en cada momento.

Nos guste o no, estamos viviendo una nueva etapa en el mundo de la comunicación. Recibir de vez en cuando algo divertido, en clave o inesperado por facebook esta bien, pero hay que saber compaginar esta herramienta con conductas reales, naturales e incluso tradicionales... O a caso prefieres una felicitación de cumpleaños por facebook a un ramo de rosas en tu casa u oficina?

¿Puede acaso sustituir un mensaje una caricia, un beso o una palabra al oído...? No creo que el romanticismo se haya perdido, tampoco vamos a ponernos extremistas, pero quizá se está descuidando, al igual que otros muchos valores que le dan a la vida ese detalle "humano".

La película de Wall-E, sin ir mas lejos, refleja todo esto que pretendo decir de maravilla! Veremos qué tal lo cuentan en Sin Compromiso... ¡Tiene buena pinta! Creo que me va a gustar...

Os dejo el Trailer de la película!

http://www.trailersyestrenos.es/2010/12/sin-compromiso-trailer-en-espanol.html

jueves, 13 de enero de 2011

Madrid, mi pequeña gran manzana


Madrid es mi pequeña gran manzana. En NY hay rascacielos y aquí también, 4 pero los hay. En NY hay museos y aquí también, de los mejores incluso. En NY hay restaurantes, parques, inauguraciones, arte, openings, celebraciones... ¡Y aquí también!

Lo que tiene NY con respecto a Madrid es una diferencia de escala, de estímulos, de luces, de ritmo. Las aceras son el triple de anchas que las de Madrid, el tamaño King Size de los vasos en España ni existe y el concepto de farmacia es un tanto complejo, si te descuidas sales con el bocata bajo el brazo.

Allí todo es grande, porque ellos piensan a lo grande, mientras que aquí nos guiamos por otra escala, la de la vieja Europa, una escala que NY también busca y que puedes encontrar en el West Village y el Soho. Zonas pequeñas, calmadas, con horario de tienda (no 24 horas) y que te trasladan por un momento a Amsterdam, Paris, Berlín, Madrid…

Después de un año viviendo en la capital del mundo y de la cual me enamoré, he aprendido a disfrutar cada instante de todo y de cualquier cosa, de lo más extravagante a lo más insulso, porque eso es lo que se hace allí. Es igual de cool cenar en Per Se, que hacer un picnic en Central Park, o cenar en el japonés de la esquina de Saint Marks Place después de una sesión de Bikram Yoga.

Allí entras, sales, vas y vienes, cenas, comes, bebes... Vives. Y aquí también. Yo entro, salgo, ceno, como, bebo, voy a estrenos, openings, museos... Vivo.

Hoy voy por Madrid con ojos de turista, con ganas de conocer y de ser sorprendida, tal y como hacía allí. Admiro cada edificio, plaza, bar o restaurante, tal y como hacía allí. Disfruto de la gente, de la calidad de vida y aprovecho cualquier momento para hablar y conocer a alguien que simplemente comparte autobús conmigo, tal y como hacía allí.

Hay un peculiar comportamiento cuando somos turistas, que no realizamos en nuestra propia ciudad por el hecho de ser nuestra. ¿Porque no ser turista en tu propia ciudad, extranjero en tu propio país y nuevo en tu propio idioma?

¡Prueba y a ver que encuentras!

lunes, 20 de diciembre de 2010

Breakfast at Tiffany's


Todas las mañanas, de camino al trabajo, paso por delante de un hotel. Paso justo por delante del restaurante, donde desayunan su huespedes, y sinceramente ¡siento envidia!

Si estuviese yo de viaje no me levantaría tan pronto, pero no puedo remediar envidiarles. Hay de todo, grupos de japoneses en mesas redondas riendo y comiendo, madres luchando por que sus hijos se terminen el yogurt y padres atareados con los huevos revueltos.

¿No es a caso el desayuno del hotel uno de los placeres de ser turista? Para mi por lo menos SI!

WALL-E


¿Y a caso no somos robots?

Te levantas, desayunas (chute de energía para que el robot se ponga en marcha) te vistes y lo mismo de siempre. Metro, bus o coche para ir a trabajar, ordenador, ta-ca-ta-ca-ta-ca, reunión, bla-bla-bla-bla-bla, y a comer, un poco más de energía para aguantar el día. Vuelves a tu mesa, teléfono, si-claro-no-por-supuesto-gracias, última reunión beeeeeeeeeeeeeee. ¡Y a casa! Cenas (has gastado todas tus reservas alimenticias), ves un rato la televisión, Belén Esteban(BE) -Gran hermano(GH)-gritos-gritos-BE-GH-gritos-y-más-gritos, vuelta a la cama. Nuestro enchufe por excelencia que hace que no perdamos la cabeza. Al día siguiente igual, y al otro igual y al otro igual... ¡Creo que hasta los robots tienen mas modalidades!

Buenos días MadriZ



¡Lo se! Desde que volví de Nueva York tenía pendiente un artículo, señales de vida, ¡algo!
Pues aquí está. Lo prometido es deuda, pero como ya dije una vez ¡No News Good News!

8 de Noviembre. Parece que ha llegado el invierno a la ciudad, aunque esto en Madrid es algo confuso. Vivimos a base de veranillos de San Miguel y nunca sabes muy bien en que época del año estamos.

Son las 8.45 de la mañana y voy en el autobús de camino a mi nuevo trabajo. Digo nuevo porque esta es mi segunda semana. Estoy trabajando en una agencia de publicidad llamada dommo y yo, tal y como dice mi firma en los emails, soy PR executive. Mi objetivo a largo plazo: conseguir hacer famosa la agencia. Objetivo inmediato: me encargo de la comunicación interna/externa y de las rrpp de la agencia.

Antes de aterrizar en dommo, he estado probando diferentes oficios.

Al llegar de Nueva York entré como redactora en Telva.com. Ejercí de periodista durante unos meses y he de admitir que es una profesión que me apasiona. Muchas veces escribía sobre temas que yo proponía y otras sobre temas ya estipulados, pero lo disfrutaba igual! Podéis leer alguno de mis artículos entrando en Telva.com y poniendo en el buscador de la revista mi nombre (Natalia Prado Sanz) o sino a través de este link (http://cgi.telva.com/buscador/archivo_telva.html?q=Natalia+Prado+Sanz&a=+Buscar+&t=1&d=0)

Tras mis pinitos como periodista cambié de editorial, de revista y de puesto. Entré en Condé Nast, en el departamento de rrpp. Cubríamos los eventos de las revistas Vogue, Vanity Fair, Glamour, AD y GQ. Lo mejor de este trabajo: El equipo! Aunque los eventos también se llevan una buena calificación! :) Durante el tiempo que estuve pude participar en la organización de la exitosa Vogue Fashion´s Night Out, en el II Aniversario de Vanity Fair con Mario Testino, Vogue niños, Jurado de AD, Desayuno para GQ... Un trabajo bonito, dinámico, entretenido y gratificante si el evento ha sido un éxito.

A día de hoy, como contaba al principio, trabajo en dommo, una agencia de ideas media-neutral enfocada en las personas, que ayuda a empresas, marcas y organizaciones a innovar y crecer. Es una agencia de publicidad muy interesante, creativa, joven e innovadora. Yo, como PR de la agencia estoy en comunicación con los medio para informar sobre nuestras campañas, cuentas y acciones, dando a conocer de puertas para fuera todo lo que hace la agencia (http://newsfromdommo.com). También me encargo de los desayunos que organizamos con clientes en La dommoKitchen, un espacio multiúsos alrededor de una cocina (http://www.dommokitchen.com), de los concursos en los que participamos, de los foros a los que asistimos, festivales... Muy interesante!

Como podéis comprobar, desde que llegué de Nueva York, no he tenido tiempo para echarlo de menos... Claro que me acuerdo de la ciudad, de mis amigos, de mi profesión, de los oppenings, fiestas y cenas, de su gente, de los bagels, de los paseos por Central Park, de la 5ª Avenida, de Soho, etc., etc., etc., pero ¿sabéis qué!? ¡Qué no lo echo de menos! Me acuerdo de ello con una sonrisa en la boca, de haber vivido lo inexpresable y de haber hecho un sueño realidad. Volvería todos los días, pero no lo echo de menos.

También Amo Madrid. ¡Buenos Días Madrid!

domingo, 30 de mayo de 2010

Me fui en invierno, he vuelto en primavera

1. Syracuse

2. Skaneateles main street

3. Skaneateles Pier

4. Is that me??

5. Yes! Maybe today...

El viernes 2 de Abril, si estabas por Chinatown me reconociste al instante! Creo que era la única occidental del autobús que iba a Syracuse. ¿Qué irían a hacer todos estos Orientales en Syracuse? Todavía no lo se! El autobús llegó a su destino por la noche y paró en una explanada oscura, en la que no había más que una furgoneta blanca con una vaca de peluche por copiloto. Ahí me bajé yo con mi maletita y en unos minutos vinieron a buscarme.

Syracuse (foto nº1) es una ciudad del centro del estado de Nueva York, donde está una de las universidades más importantes de Estados Unidos. En la ciudad se pueden ver desde zonas buenísimas con casas espectaculares, a casa más humildes y zonas abandonadas con solo cruzar la calle. Se mezclan, que no fusionan, edificios modernos con edificios Art Decó y construcciones antiguas con construcciones contemporáneas. Cerca de Syracuse esta Skaneateles Lake, uno de los lagos que forman los 5 dedos (Finger Lakes), donde pasamos el día. El lago está rodeado por casas preciosas y mansiones antiguas muy bien cuidadas, una calle pequeña de casitas bajas (foto nº2 y nº3), tiendas y restaurantes delimita el pueblo. Una maravilla.

Durante esta semana nuestro deber ha sido DESCANSAR, olvidarnos de la gran manzana, del no parar, del ruido, de la polución... Nos hemos dedicado a pasear, a leer, a comer bien, a ver películas, y a pasear, y a descansar, y a ver películas y a... ¿Ha quedado claro no? Buscábamos tranquilidad.

El jueves cogí un tren de vuelta a Nueva York y de camino, cuando menos me lo esperaba recibo un mensaje de Kate, mi jefa, diciendo que nuestra agencia de relaciones públicas necesita a las 5 de la tarde una de nuestras prendas que llevará una "celebrity" en uno de los eventos de este mes.

Mi tren llegaba a Manhattan a las 4 de la tarde y tendría que pasar por casa para dejar la maleta y el portátil, por lo que contaba con cuestión de minutos para ir a la oficina a coger las prendas de la colección de primavera, luego al showroom (édité)a coger las de invierno y luego a Berk Comunnication a entregarlo todo.

¿Conocéis la película de "El diario viste de Prada?"
En ese momento yo era Anne Hathaway! Os pongo en situación:

- 4.00pm Llego a Penn Station. Salgo de la estación vestida toda de negro, con blazer incluida, chal y gafas de sol cuando me encuentro con 32 grados, más una maleta y un portátil. Paro un taxi y nos vamos volando a la 5 avenida (oficina) a por las prendas, y por supuesto nos olvidamos de dejar nada en casa, así que a cuestas con maleta y portátil. Atasco infernal, sin aire acondicionado en el coche y recibiendo 10 mensajes por minutos de todo lo que tenía que hacer.

- 4.30pm Llego a la oficina, evito conversación alguna con el doorman y los compañeros de trabajo que hace semanas no me ven. Cojo las 4 prendas que necesitaba, las enfundo y al hombro! más el portátil y la maleta. Me lanzo a la calle a por otro taxi y de ahí al showroom, 29th street con la 7ª avenida.

- 4.45pm Según entro en el edificio le lanzo al doorman todo lo que llevaba encima y subo al Studio 809, donde tenían todo preparado gracias a un email previo. Cojo las perchas, bajo, me cuelgo el portátil, las otras 5 prendas que sostenía el portero (ya llevo 10 encima) más la maleta. Y no os olvidéis de mi atuendo invernal a 32 grados en la calle.

- 5.05pm Me lanzo a la calle y a pasos agigantados me dirijo al número 350 de la 7 avenida, menos mal que solo son dos manzanas! Subo corriendo a la suite 302, localizo la puerta, freno en seco, me apaño un poco el pelo y lo que me queda de maquillaje, cojo aire y llamo al timbre. Parece que acabo de salir de casa y que pasaba por ahí... Me cito con la que lleva nuestra firma, le enseño prensa por prenda, se queda con un par y me marcho.

¡¡PRUEBA SUPERADA!!
Quién no desearía tener un Avatar en estos momentos...

De ahí a casa, pero antes necesito quitarme la chaqueta, el chal y poco más que la camiseta, algo de agua y un taxi con aire acondicionado! Al llegar a casa me meto en la ducha de cabeza y a las 6.30 estaba en la 10ª avenida en el opening de una galería de arte (Gasser Grunert) a la que me habían invitado.

Toda la calma que traía tras una semana de retiro espiritual se esfumó en cuestión de minutos...
¡Creo que hoy me merezco el día libre!

martes, 30 de marzo de 2010

'No News Good News'

Buenos días New York!

Es la una de la mañana y no consigo dormir, fuera hace frío y llueve, momento perfecto para escribir unas lineas sobre Nueva York.

Hace mucho que no doy señales de vida, lo que quiere decir que he estado liada, y como aquí dicen: 'No News Good News'

Las 'News' que tengo son que mi vida ha dado un giro de 180 grados. He dejado la Investigación de Mercados por la Moda.

Desde febrero trabajo para la diseñadora de moda Kate Cummings, firma que lleva su nombre y que es prácticamente nueva. Mi puesto: Assistant and Social Media director. Mis responsabilidades, entre otras, son estar en constante contacto con la directora de relaciones publicas y el showroom, conseguir publicidad y contactos mediante Twitter y Facebook, así como llevar a cabo su actualización mediante publicaciones como WWD. También me encargo de contactar y coordinar los castings y photo shoots que realizamos, así como asistir a las pruebas de los diseños supervisando el patronaje y el estilismo. Otra de mis tareas que me apasiona es el poder estar en la oficina leyendo publicaciones como Vogue, Architectural Digest, Elle, Bazzar, In Style, entre otras, para utilizar como fuentes de inspiración para las nuevas colecciones en las que estamos trabajando.

Me encanta lo que hago, me lo paso fenomenal, estoy aprendiendo un montón de un campo que desconocía pero que me interesa y estoy disfrutando muchísimo de la ciudad vista desde este nuevo mundo.

Por lo demás, para que veáis que no me dejo llevar por las frivolidades de la moda y el materialismo sigo empapándome de arte, museos, exposiciones, películas... Este fin de semana estuve en Harlem, zona que hasta entonces desconocía e incluso evitaba... (he de admitirlo). Al bajarte del metro te da la sensación de haber atravesado todo un continente, el 99% de la población es negra, las casas son bajas, antiguas y preciosas pero se caen a pedazos, hay mas pobreza, mas suciedad y más coches por las calles, desaparecen los taxis amarillos que plagan las calles de Nueva York, y aquí los que hacen el servicio son los "Gipsy taxi" en los que no te recomiendan subirte. Como en toda zona hay barrios mejores y peores, yo estuve en la zona West de Harlem, y mientras más te acercas al río mas te acercas a la universidad de Columbia, por lo que el vecindario mejora abismalmente y la población pasa a ser de nuevo 90% blanca.

Fue un día super agradable, conocí Harlem, visité Columbia, paseé por Central Park, intercambié palabras sobre un libro con un francés en un bar, el clima acompañaba y se respiraba el espíritu de fin de semana. Nueva York cambia los sábados y domingos, disminuye el ruido, la velocidad a la que se anda, aumentan las risas de la gente y hasta el clima parece que todos los fines de semana mejora, será que me estoy enamorando de esta ciudad?

Buenas noches lectores!