lunes, 20 de diciembre de 2010

Breakfast at Tiffany's


Todas las mañanas, de camino al trabajo, paso por delante de un hotel. Paso justo por delante del restaurante, donde desayunan su huespedes, y sinceramente ¡siento envidia!

Si estuviese yo de viaje no me levantaría tan pronto, pero no puedo remediar envidiarles. Hay de todo, grupos de japoneses en mesas redondas riendo y comiendo, madres luchando por que sus hijos se terminen el yogurt y padres atareados con los huevos revueltos.

¿No es a caso el desayuno del hotel uno de los placeres de ser turista? Para mi por lo menos SI!

WALL-E


¿Y a caso no somos robots?

Te levantas, desayunas (chute de energía para que el robot se ponga en marcha) te vistes y lo mismo de siempre. Metro, bus o coche para ir a trabajar, ordenador, ta-ca-ta-ca-ta-ca, reunión, bla-bla-bla-bla-bla, y a comer, un poco más de energía para aguantar el día. Vuelves a tu mesa, teléfono, si-claro-no-por-supuesto-gracias, última reunión beeeeeeeeeeeeeee. ¡Y a casa! Cenas (has gastado todas tus reservas alimenticias), ves un rato la televisión, Belén Esteban(BE) -Gran hermano(GH)-gritos-gritos-BE-GH-gritos-y-más-gritos, vuelta a la cama. Nuestro enchufe por excelencia que hace que no perdamos la cabeza. Al día siguiente igual, y al otro igual y al otro igual... ¡Creo que hasta los robots tienen mas modalidades!

Buenos días MadriZ



¡Lo se! Desde que volví de Nueva York tenía pendiente un artículo, señales de vida, ¡algo!
Pues aquí está. Lo prometido es deuda, pero como ya dije una vez ¡No News Good News!

8 de Noviembre. Parece que ha llegado el invierno a la ciudad, aunque esto en Madrid es algo confuso. Vivimos a base de veranillos de San Miguel y nunca sabes muy bien en que época del año estamos.

Son las 8.45 de la mañana y voy en el autobús de camino a mi nuevo trabajo. Digo nuevo porque esta es mi segunda semana. Estoy trabajando en una agencia de publicidad llamada dommo y yo, tal y como dice mi firma en los emails, soy PR executive. Mi objetivo a largo plazo: conseguir hacer famosa la agencia. Objetivo inmediato: me encargo de la comunicación interna/externa y de las rrpp de la agencia.

Antes de aterrizar en dommo, he estado probando diferentes oficios.

Al llegar de Nueva York entré como redactora en Telva.com. Ejercí de periodista durante unos meses y he de admitir que es una profesión que me apasiona. Muchas veces escribía sobre temas que yo proponía y otras sobre temas ya estipulados, pero lo disfrutaba igual! Podéis leer alguno de mis artículos entrando en Telva.com y poniendo en el buscador de la revista mi nombre (Natalia Prado Sanz) o sino a través de este link (http://cgi.telva.com/buscador/archivo_telva.html?q=Natalia+Prado+Sanz&a=+Buscar+&t=1&d=0)

Tras mis pinitos como periodista cambié de editorial, de revista y de puesto. Entré en Condé Nast, en el departamento de rrpp. Cubríamos los eventos de las revistas Vogue, Vanity Fair, Glamour, AD y GQ. Lo mejor de este trabajo: El equipo! Aunque los eventos también se llevan una buena calificación! :) Durante el tiempo que estuve pude participar en la organización de la exitosa Vogue Fashion´s Night Out, en el II Aniversario de Vanity Fair con Mario Testino, Vogue niños, Jurado de AD, Desayuno para GQ... Un trabajo bonito, dinámico, entretenido y gratificante si el evento ha sido un éxito.

A día de hoy, como contaba al principio, trabajo en dommo, una agencia de ideas media-neutral enfocada en las personas, que ayuda a empresas, marcas y organizaciones a innovar y crecer. Es una agencia de publicidad muy interesante, creativa, joven e innovadora. Yo, como PR de la agencia estoy en comunicación con los medio para informar sobre nuestras campañas, cuentas y acciones, dando a conocer de puertas para fuera todo lo que hace la agencia (http://newsfromdommo.com). También me encargo de los desayunos que organizamos con clientes en La dommoKitchen, un espacio multiúsos alrededor de una cocina (http://www.dommokitchen.com), de los concursos en los que participamos, de los foros a los que asistimos, festivales... Muy interesante!

Como podéis comprobar, desde que llegué de Nueva York, no he tenido tiempo para echarlo de menos... Claro que me acuerdo de la ciudad, de mis amigos, de mi profesión, de los oppenings, fiestas y cenas, de su gente, de los bagels, de los paseos por Central Park, de la 5ª Avenida, de Soho, etc., etc., etc., pero ¿sabéis qué!? ¡Qué no lo echo de menos! Me acuerdo de ello con una sonrisa en la boca, de haber vivido lo inexpresable y de haber hecho un sueño realidad. Volvería todos los días, pero no lo echo de menos.

También Amo Madrid. ¡Buenos Días Madrid!