martes, 28 de junio de 2011

Pero yo, te amo.

No dejan de hablar de ti.
Estas en boca de todos, pero no te faltan críticas.
Cuando llegas molestas, incomodas, agobias.
Tu presencia les agota, intimida, estorba.
Les complicas el día, la tarde y la noche.
Entorpeces día, tarde y noche.
Te hacen creer protagonista, pero a ellos les molestas.
Por las noches te dan tregua, pero tu no te rindes.
Te evitan, te camelan, te engañan y te retan, pero yo te amo.
Bienvenido verano.

jueves, 16 de junio de 2011

Que baje Dios y lo vea


¿Cuál sería la cara de Alexander Graham Bell (primero en patentar el teléfono en 1876) si se levantase de su tumba?

Gente en el autobús con “tabletas”, gente por la calle con “iPhones”, gente chateando por “Blackberry” y la nueva y generalizada forma de interacción social “facebook”.

Quién le iba a decir a Christopher Sholes, cuando inventó en 1868 la primera máquina de escribir comercial, que 143 años después bastaría con la yema de un dedo y una pantalla táctil. Y a John Vincent, quién allá por 1942, inventó la primera computadora digital electrónica ABC, que ahora ni siquiera se necesita para almacenar y procesar información, gracias a las nuevas “iClouds” de Steve Jobs

Nubes. Nubes como centro de almacenamiento de información. ¿Cómo le explico yo esto a mi abuela? Para nosotros (la generación de la tecnología) el concepto es claro y la idea muy práctica, pero según retrocedemos generaciones esto suena a película de ciencia ficción.

Hace tiempo que olvidé (como tantas otras cosas) el significado de “memoria”. Ya no es necesaria. Duda que te surge, iPhone, Blackberry, ordenador o cualquier otro dispositivo con acceso a Internet que te la soluciona.

Me pregunto si en los colegios seguirán aprendiéndose los ríos y sus afluentes de memoria, así como las capitales del mundo. ¿Para qué? ¡Si ya no es necesario! Pobre Trivial, desaparecerá… Nadie sabrá nada, pero eso si, seremos autenticas máquinas en la búsqueda de información. Propongo entonces el iTrivial. ¡Quesito al primero en encontrar respuesta!

viernes, 18 de febrero de 2011

Aquí y Ahora

A más de uno ya le sonará este artículo, ha salido publicado esta semana en El Periódico de la Publicidad. Pero como este periódico no llega a las manos de todos, aprovecho el blog para facilitároslo. ¡Que lo disfruten!

¿Has oído hablar del aquí y ahora? Estas palabras son sinónimo de tranquilidad, relajación, serenidad... El aquí y ahora siempre se ha relacionado con el yoga, con la meditación, con la conciencia, con la respiración…

Ahora cambiemos de contexto y llevémonos el aquí y ahora al mundo de la publicidad. ¿Estresa verdad?

En publicidad, por no decir en nuestra vida en general, todo lo “necesitamos” para aquí y ahora y si lo tenemos para ayer… ¡mejor!

Vivimos en la era de la inmediatez, tenemos tantas cosas al alcance de nuestras manos que lo queremos todo en el momento. Nuestros objetivos son tan a corto plazo que nos olvidamos de disfrutar del cómo llegar a ellos, queremos la pieza final y punto.

Antes, hacer un anuncio de televisión inspirado en Japón, suponía meses de preparación: un viaje, un rodaje… hasta verlo en televisión o prensa (también es verdad que el riesgo que se corría de plagio en ese plazo era menor). Ahora, entre otras cosas y para evitar que eso pase, recreamos Japón en la oficina en cuestión de minutos y en pocos días está el spot en televisión. Pero, ¿has disfrutado realizándolo, pensándolo, mimándolo? o ¿ha sido un mero trámite para verlo en medios?

A día de hoy no sabemos disfrutar de los tiempos de espera, sino que “sufrimos” los tiempos de espera. Planear, organizar y realizar no son más que angustiosos pasos necesarios para obtener una recompensa; una pieza, un evento o cualquiera que sea tu objetivo. Quizá, en esos momentos de estrés, deberíamos pensar más en ese aquí y ahora del que hablábamos antes. Ese que te hace ser consciente de respirar, de evadirte y de recordarte por qué estás delante del ordenador haciendo lo que quiera que estés haciendo.

¿Recordáis esta frase? Fue parte de un anuncio… “Supongamos que cada mañana te encuentras con 1440 euros. Sin hacer nada para ganarlos. Puedes regalarlos, gastarlos, aprovecharlos o quemarlos. Pero los que no uses al final del día desaparecerán. Y así funciona la vida. La diferencia es que lo que te encuentras cada mañana no son 1440 euros, sino 1440 minutos. Piensa bien que vas a hacer con ellos.”

Mi recomendación… ¡Aplicarse el cuento!

miércoles, 9 de febrero de 2011

"Si me echas de menos... Ven a verme"


En la revista Harper's Bazaar de este mes, hay un articulo que escribe Ashton Kutcher que habla de algo que yo llevo tiempo preguntándome...

¿Hemos matado el romanticismo?
¿El actual boom tecnológico habrá dado fin a la magia del antiguo cortejo?

Hay una frase en concreto, extraída de la una nueva película Sin Compromiso, que me encanta: "Si me echas de menos, no me mandes mensajes ni emails, ni siquiera escribas en mi muro de facebook. Si realmente me echas de menos, ven a verme".

Las redes sociales funcionan muy bien para x cosas, no puedo negarlo, pero dónde quedan esas llamadas telefónicas de horas de espera, una carta manuscrita, una sorpresa en el portal...

Como bien dice el autor, ahora si se intercambia un teléfono (o el pin de la bb) no es para llamar, sino para mandar un mensaje, ya que reduce el riesgo de fracasar demasiado pronto y evita incómodos silencios. Además te permite pensar quién quieres ser y cómo en cada momento.

Nos guste o no, estamos viviendo una nueva etapa en el mundo de la comunicación. Recibir de vez en cuando algo divertido, en clave o inesperado por facebook esta bien, pero hay que saber compaginar esta herramienta con conductas reales, naturales e incluso tradicionales... O a caso prefieres una felicitación de cumpleaños por facebook a un ramo de rosas en tu casa u oficina?

¿Puede acaso sustituir un mensaje una caricia, un beso o una palabra al oído...? No creo que el romanticismo se haya perdido, tampoco vamos a ponernos extremistas, pero quizá se está descuidando, al igual que otros muchos valores que le dan a la vida ese detalle "humano".

La película de Wall-E, sin ir mas lejos, refleja todo esto que pretendo decir de maravilla! Veremos qué tal lo cuentan en Sin Compromiso... ¡Tiene buena pinta! Creo que me va a gustar...

Os dejo el Trailer de la película!

http://www.trailersyestrenos.es/2010/12/sin-compromiso-trailer-en-espanol.html

jueves, 13 de enero de 2011

Madrid, mi pequeña gran manzana


Madrid es mi pequeña gran manzana. En NY hay rascacielos y aquí también, 4 pero los hay. En NY hay museos y aquí también, de los mejores incluso. En NY hay restaurantes, parques, inauguraciones, arte, openings, celebraciones... ¡Y aquí también!

Lo que tiene NY con respecto a Madrid es una diferencia de escala, de estímulos, de luces, de ritmo. Las aceras son el triple de anchas que las de Madrid, el tamaño King Size de los vasos en España ni existe y el concepto de farmacia es un tanto complejo, si te descuidas sales con el bocata bajo el brazo.

Allí todo es grande, porque ellos piensan a lo grande, mientras que aquí nos guiamos por otra escala, la de la vieja Europa, una escala que NY también busca y que puedes encontrar en el West Village y el Soho. Zonas pequeñas, calmadas, con horario de tienda (no 24 horas) y que te trasladan por un momento a Amsterdam, Paris, Berlín, Madrid…

Después de un año viviendo en la capital del mundo y de la cual me enamoré, he aprendido a disfrutar cada instante de todo y de cualquier cosa, de lo más extravagante a lo más insulso, porque eso es lo que se hace allí. Es igual de cool cenar en Per Se, que hacer un picnic en Central Park, o cenar en el japonés de la esquina de Saint Marks Place después de una sesión de Bikram Yoga.

Allí entras, sales, vas y vienes, cenas, comes, bebes... Vives. Y aquí también. Yo entro, salgo, ceno, como, bebo, voy a estrenos, openings, museos... Vivo.

Hoy voy por Madrid con ojos de turista, con ganas de conocer y de ser sorprendida, tal y como hacía allí. Admiro cada edificio, plaza, bar o restaurante, tal y como hacía allí. Disfruto de la gente, de la calidad de vida y aprovecho cualquier momento para hablar y conocer a alguien que simplemente comparte autobús conmigo, tal y como hacía allí.

Hay un peculiar comportamiento cuando somos turistas, que no realizamos en nuestra propia ciudad por el hecho de ser nuestra. ¿Porque no ser turista en tu propia ciudad, extranjero en tu propio país y nuevo en tu propio idioma?

¡Prueba y a ver que encuentras!

lunes, 20 de diciembre de 2010

Breakfast at Tiffany's


Todas las mañanas, de camino al trabajo, paso por delante de un hotel. Paso justo por delante del restaurante, donde desayunan su huespedes, y sinceramente ¡siento envidia!

Si estuviese yo de viaje no me levantaría tan pronto, pero no puedo remediar envidiarles. Hay de todo, grupos de japoneses en mesas redondas riendo y comiendo, madres luchando por que sus hijos se terminen el yogurt y padres atareados con los huevos revueltos.

¿No es a caso el desayuno del hotel uno de los placeres de ser turista? Para mi por lo menos SI!

WALL-E


¿Y a caso no somos robots?

Te levantas, desayunas (chute de energía para que el robot se ponga en marcha) te vistes y lo mismo de siempre. Metro, bus o coche para ir a trabajar, ordenador, ta-ca-ta-ca-ta-ca, reunión, bla-bla-bla-bla-bla, y a comer, un poco más de energía para aguantar el día. Vuelves a tu mesa, teléfono, si-claro-no-por-supuesto-gracias, última reunión beeeeeeeeeeeeeee. ¡Y a casa! Cenas (has gastado todas tus reservas alimenticias), ves un rato la televisión, Belén Esteban(BE) -Gran hermano(GH)-gritos-gritos-BE-GH-gritos-y-más-gritos, vuelta a la cama. Nuestro enchufe por excelencia que hace que no perdamos la cabeza. Al día siguiente igual, y al otro igual y al otro igual... ¡Creo que hasta los robots tienen mas modalidades!